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lunes, 17 de noviembre de 2014

Algunas novedades falleras...

¡No puede ser! Os tengo un mes abandonados, lo sé y me sabe fatal pero es por varias buenas causas que se han juntado en las últimas semanas y que ya os iré contando ;)

No me he olvidado en absoluto del blog y en un ratito que he tenido este pasado fin de semana he hecho fotos a mis últimas adquisiciones falleras. Se trata de dos regalos que me hicieron y que estoy deseando estrenar:

El primero es este medallón de la Mare de Déu dels Desemparats. Aparte de los collares que van con sus correspondientes aderezos, tengo camafeos y una cruz maravillosa que me regalaron en su día mi Reina y Presidente infantiles en Requena, pero me faltaba poder llevar a mi Mareta al cuello. Me encanta esta medalla (de Dalila), que quiero llevar a bendecir antes de estrenarla por primera vez.



Y el segundo regalo es este maravilloso pañolón de Vives y Marí en color nacarado, para las noches más frescas. Me encanta su dibujo (las fotos están hechas con el móvil, no sé si se aprecia del todo bien) y su tacto, estoy segura de que lo voy a aprovechar mucho este año, en que a mi comisión nos toca desfilar última hora de la noche en la Ofrenda. Además, es un complemento perfecto para utilizar también de particular en celebraciones, así que le voy a sacar mucho partido. Lo único que me da un poco de miedo es que se manche fácilmente, tendré que andar con cuidado :)



Tengo preparados contenidos que quiero compartir con vosotr@s, poquito a poco iré escribiendo, ¡prometo no tardar! ¡Gracias por estar ahí! ¡Nos leemos muy pronto!

miércoles, 18 de junio de 2014

La devota fallera


A raíz del último post que publicamos en Pintes i Palets sobre la Ofrenda y la verdadera devoción o no de l@s faller@s en este acto, una amiga me hacía llegar una reflexión derivada que me hizo pensar y la cual os quiero trasladar esta semana. 

Ella (atea convencida) me trasladaba la sensación de que en el mundo de las Fallas, y especialmente desde los órgano directivos, estaba mejor visto que la fallera (especialmente hablando de Falleras Mayores y señoritas de la Corte de Honor) fuera creyente y, más aún, devota.

Echando mano de mi memoria, recuerdo alguna Fallera Mayor de Valencia no muy lejana, quien off the record reconocía ser no creyente, pero nunca he oído a ninguna que abiertamente lo dijera. Es un tema que podríamos decir se presupone y se da por hecho. Por supuesto, está claro que quien decide presentarse, le guste o no, sabe que el cargo implica toda una serie de actos religiosos a los que por descontado debe asistir por obligación, o al menos, si no quiere quedar fatal o incluso ser "destronada".

Ahora que están ya muy próximas las preselecciones en Valencia y en las poblaciones, y que todos vamos a dar buena cuenta de ellas, os hago llegar mi pregunta y dejo abierto el debate: ¿Creéis que ser una fallera "devota" da más puntos a la hora de salir elegida? ¿Debe toda buena Fallera Mayor ser creyente, o como mínimo, aparentarlo?

Os digo esto y a continuación os dejo dos fotos que también tienen que ver con uno de los posts que redactamos hace algunas semanas. ¿Os acordáis de la firma de un compromiso de asistencia y buen comportamiento de las candidatas a CH y FM que se estaba empezando a poner en práctica en algunas localidades? Pues en Torrent, coincidiendo con la presentación de las niñas y señoritas que aspiran a la máxima representación fallera, se realizó la firma de dicho escrito. 

Os dejo la fotografía de las 11 señoritas y 9 niñas, de las cuales saldrán las dos Cortes de Honor y FFMM de Torrent 2015:



¡Suerte a todas! ¡Espero vuestras respuestas! 
¡Nos leemos!

martes, 3 de junio de 2014

La Ofrenda, ¿devoción o lucimiento?

Este post quiero que sea una reflexión en voz alta. Una "discusión" que me aventuro a decir que much@s faller@s habéis tenido.

Estas últimas semanas, tras la festividad en honor a la Mare de Déu y mientras esperaba dos largas horas en la Plaza de la Virgen a que llegara mi turno para el Besamanos, recordaba la Ofrenda que todos los años le hacemos los falleros a nuestra patrona. Un acto, sin duda, multitudinario, al que nadie o casi nadie quiere faltar. Si hiciéramos una encuesta entre los miembros de las comisiones sobre qué acto consideran más importante en la semana fallera, un altísimo porcentaje correspondería a ella.

foto: fallasvalencia.es
Pero aquí llega mi pregunta ¿Es la Ofrenda un acto de verdadera devoción para tod@s o de lucimiento?

Personalmente, ya os digo que nunca he acabado de entender el significado que pueda tener el momento de pasar por debajo de la Geperudeta para una persona que no es creyente. Para mí, entrar en la Plaza significa darle mi agradecimiento en forma de flores, pedirle y darle las gracias de una manera muy especial y además después de haber cruzado la ciudad (en mi comisión vamos andando desde Benicalap) para entregarle mi ramo. Por supuesto, puedes hacer lo mismo durante todo el año pero aún así, el hecho de vestir a la patrona con las flores no deja de producirte una sensación especial. 

¿Por qué acude a la Ofrenda una persona no creyente? Por supuesto, las Fallas no son una fiesta religiosa (aunque sí con un componente asociado importante) y se trata de un acto fallero y de los falleros. También me han dicho que como comisionada o comisionado la obligación es ir a todos los actos, aunque lo cierto es que si todos nos autoaplicáramos esa norma para todos los actos, no se verían los pasacalles por las demarcaciones con pocas personas más que las Falleras Mayores, los Presidentes y los músicos.

Y más allá de ser o no creyente, ¿hay quien va a la Ofrenda sólo porque es EL ACTO?  ¿Hay quien desfila para lucir palmito? ¿O conocéis a alguien que no vaya a la Ofrenda por su no creencia religiosa?

Me encantaría conocer vuestras opiniones al respecto y vuestro caso particular o de vuestra comisión. Espero que este tema os suscite interés y debatamos sobre él. Yo ya os he dado mi punto de vista; ahora os toca a vosotros.

¡Os leo! ¡Nos leemos!